Cerraron de forma definitiva cuatro locales gastronómicos de Monte Grande: «Es imposible sostenerse»

Por la nula actividad económica y la extensión de la cuarentena, varios negocios ya decretaron su cierre definitivo. El rubro gastronómico local busca alternativas para sobrevivir.

Ya pasaron más de dos meses de aislamiento social, preventivo y obligatorio, y resistir con la persiana baja pesa cada día más para comerciantes independientes y Pymes.

Esta semana se hicieron realidad los primeros casos de locales que cierran de forma definitiva en cuarentena: Estapatí, Birra & Co., Establecimiento de Café y Rothemburger son los negocios del centro de Monte Grande que cayeron en la quiebra. «Muchos otros van en el mismo camino», aseguran, y se teme que haya todavía más cierres en las próximas semanas.

«Vamos a quedar muchos en el camino. Hay cosas que con el tiempo no se pueden sostener bajo ningún punto de vista».

“Vamos a quedar muchos en el camino. Hay cosas que con el tiempo no se pueden sostener bajo ningún punto de vista. Los gastos fijos son tremendos, porque en sueldos y alquileres se invierte mucho”, explicó en diálogo con El Diario Sur el presidente del Círculo Gastronómico de Esteban Echeverría, Alejandro Dacko. 

El Círculo Gastronómico de Esteban Echeverría tiene asociados a 108 comercios del distrito, la mayoría de Monte Grande. Según los datos que maneja la entidad, hay más de 1800 empleados entre todos estos locales, que están cerrados desde el 17 de marzo, tres días antes del inicio de la cuarentena.  

“El pago de sueldos al 50% recién ahora está llegando a algunos comercios, después de dos meses de trámites. Lo que son créditos son imposibles, nadie en todo el sector lo pudo sacar; ya sea el de tasa 24% anual o el de 0% para autónomos”, agregó Dacko.

Los comerciantes de este rubro ya están en conversación con el Municipio para ejecutar un plan de reactivación económica a partir de estrategias de venta sin aglomeración de clientes, como el método Take Away. Le presentarían un protocolo a la Provincia para que en las próximas semanas se apruebe y evite más cierres de comercios.  

EL CASO DE LA CAFETERÍA LE PAUL 

Este comercio de la calle Gral. Rodríguez también padece las consecuencias de la cuarentena. Por la crisis, redujeron sus servicios en el local y cerraron la parte de confitería, dejando solamente abierto el sector de panadería. Ya se colocó el cartel de alquiler para la mitad del local que deja de funcionar. 

Fuente: El Diario Sur.  

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